La rastreabilidad
del producto es esencial para el aseguramiento
de la calidad. Esta comienza desde la
finca y llega hasta nuestro cliente final.
Se lleva a cabo mediante identificación
individual con bolo electrónico
ruminal, para los ganados propios, y mediante
lotes de compra. La sistematización
de proceso y la identificación
de las reses, sus canales y posteriormente
sus cortes permite rastrear el producto
hacia atrás y hacia adelante.
La prevención es la primera medida
que se toma y se concreta en los programas
prerrequisitos mediante los cuales controlamos
las condiciones de trabajo creando un
ambiente favorable a la producción
de un alimento sano y con las especificaciones
establecidas. Los programas en ejecución
son los de: Terreno y Edificios, Transporte
y Almacenamiento, Equipos, Operarios,
Saneamiento, Control de Plagas, Reclamos
y Devoluciones.
Los Procedimientos Operativos Estandarizados
en los procesos y los de Saneamiento (POES,
SSOP) junto con el Plan HACCP concluyen
el Sistema de Aseguramiento de la Calidad.
Mediante los puntos críticos de
control y las distintas intervenciones
se elimina la presencia de los distintos
peligros de contaminación. Cuatro
lavados distintos con agentes aprobados
por las autoridad sanitaria colombiana
y por el Departamento de Agricultura de
los Estados Unidos (USDA), en puntos sucesivos
del proceso garantizan la ausencia de
organismos patógenos.
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